lunes, agosto 02, 2010

Sevilla Escribe



No hace mucho tiempo que se me volvió a plantear la cuestión, o que alguien se la planteó a uno de mis compañeros y a través de éste llegó a mis oídos. No importa cómo fue en esta última ocasión, es un hecho que lleva tanto tiempo repitiéndose que ha perdido cualquier excepcionalidad por el camino. Es una pregunta de formulación sencilla pero difícil de contestar: ¿qué es Sevilla Escribe? Una pregunta con mil respuestas incompletas, sobre todo porque lo que Sevilla Escribe es ahora mismo puede que deje de serlo dentro de un momento, o de una suma de momentos con suficiente entidad como para llamarlo época. Por eso no me voy a preocupar de explicar nada, ni de venderlo, ni de convencer o iluminar; sólo voy a contar una parte de una historia, la mía, con la esperanza de que a través de ella otros puedan ver lo que yo veo cuando miro a Sevilla Escribe.



Para fijar un recuerdo de inicio me tengo que trasladar al año 2007, a la época en que en mi ciudad, Sevilla, se organizó la Hispacón. Yo asistía al evento con mi inseparable de estos saraos, Ernesto Fernández, nuestro grumete de travesías etílicas, Miguel Cisneros, y Miguel Puente, que venía desde Madrid con la sana intención de dejarse arrastrar al lado oscuro por sus malas amistades sevillanas. De lo que fue el evento ya hablaron otros, y de lo que fue “nuestro evento” prefiero que no hable nadie, pero para lo que nos ocupa sí que viene al caso hablar del reencuentro que tuve allí con mi viejo amigo (y cuando digo viejo me refiero a que hace más de media vida que lo conozco) Ángel Vela. Ya nos habíamos visto unas fechas antes, en las Jornadas de Literatura Fantástica que se celebran en la cercana localidad de Dos Hermanas, pero de aquello lo único que sacamos el uno del otro fue saber que cada uno andaba jugando a compartir ilusiones literarias en este o aquel foro, con estos o aquellos amigos, y en su caso con el inicio de un grupo de afines residentes en Dos Hermanas o en Sevilla que les permitía organizar tertulias. Aquello me dejó interesado, siempre había sido mi ilusión el compartir mi afición literaria con personas de carne y hueso y no sólo avatares o nikcs. Cierto era que Ernesto y Miguel estaban ahí, pero éramos pocos y apenas coincidíamos en tiempo y lugar.

Ya en la Hispacón tuvimos mucho más contacto con Ángel, y éste sedujo con sus característicos cantos de sirena afónica a Ernesto, que me arrastró a mí para que probáramos aquella tertulia literaria del amigo Ángel. Todo era eso, una simple prueba, y si nos cuadraba ya teníamos la tertulia física que también Ernesto llevaba tiempo buscando. Por unas cosas u otras, entre ellas supongo que la desgracia, aquello no salió bien, pero el germen ya estaba ahí, porque ni a Ernesto ni a mí se nos habían pasado las ganas de tertulia, y Ángel, aficionado a embarcarse en nuevas aventuras mucho antes de acabar con las que tiene entre manos, ya estaba pensando en otro colectivo con el que dar rienda suelta a su hiperactividad.

Al final nos decidimos, Ángel Vela, Ernesto Fernández, Javier Sosa, un servidor y algún que otro miembro temporal, aceptamos el espacio que Inés nos cedía en su tienda de historias encuadernadas, La Araña, y comenzamos a reunirnos. Al principio no sabíamos muy bien qué hacer, y éramos pocos para apelar al grupo. Ángel rápidamente tomó el mando de las relaciones públicas y fue tirando de contactos, creó un foro para comunicarnos y un blog para hacernos visibles, usó su omnipresencia internáutica para buscar por todos los rincones, y así fueron llegando Fran J. Franco, Juan Díaz, José Manuel Nogales, Salva Navarro y tantos otros que fueron pasando o quedándose, que aportaron y ayudaron a que la inercia no se detuviera, a que no hubiera última tertulia después de los días de suma de ausencias o los periodos de inactividad. Algunos proyectos iniciamos los que vivimos aquellos momentos, y aún está por ver cuales se quedan inconclusos. Hicimos lo que pudimos… o lo que quisimos, quién sabe.

Aquella fue una época que podríamos llamar local. Sevilla Escribe siempre estuvo abierta a completar sus tertulias con cualquier otra actividad que sólo requiriera del contacto en línea, pero apenas se había dado el caso, y como lo que parecía más seguro era la abducción por proximidad geográfica y soledad en la afición, es donde siempre habíamos puesto más interés. Pero todo eso cambió, a varios no nos parecía suficiente lo que podíamos hacer con el material humano del que disponíamos, sobre todo el incombustible Ángel, y la repentina aparición de Alejandro Castro y Vanesa Benítez, que desde Málaga habían recogido aquel mensaje embotellado que tiempo ha habíamos arrojado al proceloso mar de Internet, fue el inicio de la nueva orientación.

El principio fue una novedad para todos, para los que fueron llegando (en gran medida por la persistencia de ya saben a quién me refiero) y también para los que llevábamos tiempo parando por aquellos pagos, que vimos cómo todo fue creciendo de manera un tanto anárquica, cómo hubo que cambiar de perspectiva. Los nuevos fueron ampliando y completando, haciendo ver posibilidades en las que nadie había pensado, reclamando lugares e iniciativa, y los viejos tuvimos que hacer sitio y colaborar, adaptarnos, y arrimar el hombro para propiciar un cambio a mejor.

Desde entonces no ha pasado demasiado tiempo, no en comparación con el transcurrido desde que todo esto comenzó, pero la cantidad de movimiento y actividades que se han apoderado de lo que antes solía ser un remanso de paz (que bien que nos pesaba) han superado lo que antes se hizo en tanto tiempo o no se pudo hacer. Todo está desatado, y además sigue creciendo con el mismo descuido y desenfreno. Se acerca el momento en que nadie podrá participar en todo, en que sólo con la ayuda de un guía sea capaz el recién llegado de hallar lo que busca entre la maraña de hilos que se enredan y mensajes que se solapan, el tiempo en que uno no tenga contacto con algunos de los que comparten el mismo espacio o que éste se nos quede tan pequeño que tengamos que trasladarnos. O quizá no, quizá todo se pare más tarde que pronto y lo que ahora son ilusiones no dejen atrás más que un triste recuerdo de lo que pudo ser y no fue.

Quién sabe, todo está por ver. A veces miro a Sevilla Escribe y me pierdo entre los mensajes de su foro sin hallar lo que andaba buscando, otras veces calculo lo que me queda por hacer de mis tareas para con el colectivo y no termino de estar seguro de si merece la pena, también hay momentos en los que pienso en todo lo que se pierde por no estar de verdad organizados y porque nunca nos podremos organizar, o que esto no es más que un globo que el niño envidioso de turno no tardará en venir a explotarme. Todo eso es lo que veo a veces; lo que veo siempre cuando miro a Sevilla Escribe es que allí están los míos, aunque a muchos de ellos no los conozca más allá de un nombre y unas cuantas referencias más, y eso hace que me olvide de todo lo que veo a veces.

 


10 comentarios:

  1. Sevilla Escribe es un tsunami que ha traspasado la frontera de los localismos, y que hoy por hoy, es imparable. Saludos maestro.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por pasarte, shurrón. Y sí a ver qué hacemos con el monstruo este hipertrofiado que estamos montando entre todos, que de últimas me paso por el foro y me asusto, ¡somos una partida de cotorras hiperactivas, jeje! Eso sí, nos sigue faltando gente de muchos sitios, pero todo se anadrá, ¿no?

    Lémonos.

    ResponderEliminar
  3. Con las lágrimas saltás me quedao... qué bonito miarma XDDDD
    Bueno, yo quiero decir que dentro de ese caótico desorden, conseguís que el recién llegado se sienta parte importante y eso es de agradecer ;)
    Por mi parte, ayudaré a sujetar ese globo par hacerlo a prueba de envidiosos y el día que me levante demasiado maruja, igual ayudo a mi tocayo y hacemos limpieza par aligerar el desorden.
    En fin, que estoy encantada de saber lo que es Sevilla Escribe: una caja llena de sueños que un dia abrieron un par de locos.

    Besazos

    ResponderEliminar
  4. Muchas gracias por pasarte, Ángeles. Y bueno, qué decir, vamos a seguir llenando de sueños la caja hasta que reviente, que la ilusión no nos la quita ni Dios.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. ¡Qué bien escribes, Canijo mío!

    Estoy de acuerdo con Oscar en que el colectivo es un tsunami, desde que me dejasteis formar parte de él no he parado de unas cosas y otras, tantas que a veces no tengo tiempo de atenderlas a todas y, como buen desastre natural, hace desaparecer historias que eran importantes y quedan desatendidas. Supongo que tendré que poner los pies en el suelo y comenzar a centrarme por un lado en mis propios proyectos abandonados por la fuerza del mar y, por otro, en las historias del colectivo que pueda llevar a cabo. Pero de momento, esa ola gigante me ha comido entero. Ces't la vie que dicen por ahí los guiris.

    También estoy de acuerdo con Angelical en relación a la magnifica bienvenida que se recibe al ser el nuevo en SE, joder que alegría da ser uno más nada más llegar. Es un subidón... que te lleva el tsunami jajaja.

    Me ha gustado mucho como cuentas tu visión del tema, como miembro fundador tienes mucha más perspectiva por supuesto. Desde la mía, decir que desde que me aceptasteis entre vuestras filas escribo más y creo que incluso mejor, que ha sido el estímulo que andaba buscando para no perderme yo solo entre palabras, historias, frases, personajes, metáforas y demás quehaceres de la escritura.

    Un abrazo a todos los compañeros

    ResponderEliminar
  6. Qué grande, Félix, qué grande, ¡ése es el espíritu! Yo estoy igual de desbordado, pero con gusto, me encanta que el día se me quede corto a costa de SE, porque eso significa que no estoy parado, como muchas veces me sucedió. SE ya no me lo permite, y me encanta.

    Un abrazo, shurra.

    ResponderEliminar
  7. Ei, gracias por tu voto!

    A decir verdad es el único, y bien orgullosa de tener un blog para minorías absolutas (que remedio) jajaja
    Gracias!

    ResponderEliminar
  8. @Veda

    Gracias a ti por pasarte, Veda, un honor tenerte por aquí.

    Nos leemos.

    ResponderEliminar
  9. Canijouu!! Campeón.
    Que bien te ha quedado la historia de Sevilla Escribe, da gusto leerte compi.
    En cuanto a mi visión del colectivo decir que al principio me sentí muy bien acogido, entre otras cosas por Tibu, que como muchos sabrán somos amigos desde hace más de una década y también por ti, que extrañamente siempre he tenido una sensación familiar, como si te conociera de antes.
    Más tarde empezó a entrarme pánico. Pánico por el tema de las ilustraciones, y es que cada vez veía en el colectivo a más Sevillaescribientes y me hizo pensar que no tendría demasiado tiempo para hacer demasiados dibujos para todos, jajajaa, pero en fin, tampoco fue para tanto y además, cada vez estoy teniendo más claro donde puedo llegar con ustedes y con otras grandes personas que se unieron en su día, como Eva Batista de Generación Zero, y con Alejandro Castroguer que espero hacer algo muy pronto con el.

    Como otros, yo pienso que esto va para arriba, aunque la organización sea caótica, lo importante son las ganas de hacer las cosas, de tener ilusiones, de querer dar más de nosotros mismos. Estoy orgulloso de decir que no estoy de vuelta de todo, que me queda mucho por aprender y que muchas de esas cosas las aprenderé arrimando el hombro con gente como la que hay en el colectivo.

    Un placer canijo, nos vemos y nos leemos.

    ResponderEliminar
  10. @Nogales

    Cómo te quiero, golfo.

    Comprendo lo del pánico, hubo una época en la que te traíamos loco con la tira, lo del dictador, las portadas, luego las revistas... Pero tú sabes, lo bueno es que el final van saliendo las cosas más o menos.

    Eso sí, lo del descontrol vamos a tener que domarlo un poco, que el foro es cada vez más espedo y difícil de seguir, el personal se pierde, no te enteras de todo...

    En fin, ya se nos ocurrirá algo, ¿no? Para eso somos un buen puñado y creciendo...

    Un abrazo, shurra.

    ResponderEliminar

Exportar para leer en tu ebook

En BLOXP puedes exportar este blog, o parte del él, para leerlo desde tu ebook. Sólo necesitas esta dirección de RSS:

Contador de visitas

Imagen by Mateu

Visita Mi Web

La Consulta del Doctor Perring

Para enfermos de aburrimiento alérgicos a la pasta de celulosa, para exiliados de bibliotecas con tiempo pero sin estantes, para marineros de la red con tendencia a hacer parada y fonda en tabernas de relatos, para viajeros de sillón y amantes de la aventura estática, para todos ellos y para ti mismo se abre esta consulta, la del doctor Perring, enhebrador de palabras, zurcidor de conceptos y trazador de historias.


Tratamiento único y definitivo: tú pones los segundos;el que suscribe pone las letras.

laBlogoteca

Entra en LaBlogoteca a valorar este blog

Licencia de textos

Licencia de Creative Commons
Los relatos que aparecen en este blog pertenecen a Manuel Mije y tienen Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

El titular

Mi foto
Tú pones los segundos, yo pongo las letras...

Pacientes crónicos

Otras Consultas

Liebster Award

Mi facultad

Sevilla Escribe

Sevilla Escribe
Colectivo literario