miércoles, octubre 16, 2013

El test de Rorschach-Perring - Paciente 01: Juan Ángel Laguna Edroso


Los conocéis por sus obras, por la huella que dejaron sus trabajos en vosotros, los comentarios que leísteis por ahí sobre las mismas, la expectación que levantan sus últimos lanzamientos y la fama asociada a sus nombres; los conocéis por sus palabras, las que intercambiasteis con ellos en aquel evento literario, las que iban acompañadas por una cerveza en un bar, las frases que colgaron en la red social de turno o la opinión que dejaron en el foro que frecuentáis; los conocéis por sus actos, la charla que dieron durante las jornadas en las que los conocisteis en persona, la presentación que hicieron y que os dio la oportunidad de ver sus caras, la lectura pública y apasionada de la que fuisteis partícipes.

Ahora, cuando ya los conocéis por sus obras, sus palabras y sus actos, el doctor Perring, a través de su revolucionario test de Rorschach-Perring, os va a mostrar en diez manchas eso que aún no conocéis de ellos, una mirada hacia lo que se esconde tras sus ojos, una visión de sus miedos y sus anhelos, de lo que los hace ser personas…




El paciente de hoy es Juan Ángel Laguna Edroso: Ingeniero químico, inventor del libro de plástico, esgrimista y escritor, actualmente vive en Metz, desde donde dirige la web OcioZero.com y trabaja como traductor freelance. Es presidente de Nocte, miembro del Círculo de Escritores Errantes y editor de la antología periódica "Calabazas en el Trastero".

Ha publicado “Pesadillas de un niño que no duerme” (23 Escalones, 2012),  "Adraga" (Grupo Ajec, 2011), "La casa de las sombras" (DH Ediciones, 2010) y "Cain encadenado" (Editorial Premura, 2000) y en versión bilingüe francoespañola "El niño que bailaba bajo la luna" (Nuevos Soportes Gráficos, 2005) con ilustraciones de Jean Gilbert Capietto. Su novela "Lección de miedo", recientemente publicada por Online Studio Productions, quedó finalista del concurso "Psycho-tau" en el año 2002 y su antología "Pesadillas de un niño que no duerme" del V Concurso de novela corta Rejadorada en el año 2008.

También ha publicado numerosos relatos en antologías y revistas. En su página web, www.abadiaespectral.com, se recoge más información sobre sus proyectos actuales, sus premios literarios y sus publicaciones en Internet.



Cuéntanos tu pesadilla, la más recurrente, la que más te ha marcado, la que mejor recuerdas, aquella cuya mera evocación consigue estremecerte…

He tenido bastantes a lo largo de los años pero, desde el nacimiento de mi segundo bebé (y primera hija), hay una que se ha impuesto a las demás. En ella, la veo en un tejado, un alfeizar o un balcón cercano a una ventana o una terraza en la que me encuentro (el escenario cambia en algunos detalles). Nos separa un pequeño abismo y sé que no puedo fiarme de que ella vaya a estar quieta mientras me acerco, así que tengo que reaccionar rápido y, al mismo tiempo, no puedo permitirme dar un mal paso. Supongo que es una síntesis metafórica muy concreta de la paternidad.



Tú no lo sabías, pero la última cerveza que te tomaste era radiactiva y, a raíz de ello, te conviertes en un superhéroe, ¿cuál es tu poder? ¿Por qué eliges ese? ¿Lo usarás para hacer el bien o serás un supervillano?

La supervelocidad. Me serviría para poner todas las lavadoras que tengo pendientes, leer toda la cola de manuscritos de Saco de huesos, ponerme al día de emails, ahorrarme unos cuantos euros en trenes y escribir todas las cosas que me rondan por la cabeza en el tiempo que me queda libre. No creo que me diera de sí lo suficiente para decantarme por ser un superhéroe o un supervillano. Probablemente me liaría con más proyectos peregrinos que me absorberían en una espiral de tiempo acelerada en la que no encontraría ese momento de pausa y reflexión que tan bien me vendría incluso para contestar entrevistas. Me convertiría en Cronos devorándose a sí mismo, un personaje neutral y algo escalofriante.



Despiertas, estás en una casa desconocida, solo. Cuando te diriges al baño y te miras al espejo, no es tu reflejo el que ves. ¿Qué haces? ¿A quién llamas? ¿Qué preguntas?

Me daría una vuelta por la casa, a ver si hay alguien a quien pueda reconocer. Si no es el caso, me buscaría algo de beber, me acercaría a una ventana a echar un vistazo melancólico a lo que hubiera fuera y, mientras apuro el trago, me diría que, en efecto, todo esto era demasiado bueno para ser real.

Si encontrara a alguien conocido haría todo lo posible para que no se diera cuenta de que no me reconozco, no se fuera el espejismo a hacer puñetas y se dieran cuenta también los demás de que no soy yo.



Has pasado a mejor vida, vuelves de nuevo al círculo de las reencarnaciones. En esta ocasión y sin que sirva como precedente, el karma tiene la deferencia de dejarte elegir. ¿En qué animal te reencarnarás? ¿Por qué?

¿Animal no humano? Un gato, sin duda, y a poder ser negro. Son elegantes y salvajes y han conseguido hacerse un nicho dentro de los desmanes urbanísticos que cubren el mundo. Además, tienen acceso a las vetustas bibliotecas de las mansiones decimonónicas.



A veces Dios gusta de compartir sus juegos con el hombre, y te ha elegido a ti. Te ofrece la posibilidad de cambiar la historia, de crear una ucronía real. Elige punto jumbar y esboza la historia paralela que se deriva.

Complicado, demonios. En fin, vayamos a la llamada Guerra de la Independencia y confirmemos las sospechas de mi afrancesamiento: no hay sublevación, sino que el pueblo celebra los nuevos ideales de Igualdad, Libertad y Fraternidad y su unión al proyecto francés. A partir de entonces, crecen los valores republicanos y para cuando llegamos al circo contemporáneo somos una democracia más sólida y solidaria. ¿Muy positivista?



Recibes una llamada telefónica. Eres tú llamándote desde el futuro. Por desgracia, la comunicación se va a cortar de inmediato y sólo puedes hacerte una pregunta a ti mismo… ¿cuál?

¿Estáis todos bien? Honestamente, no creo que se me pasase otra cosa por la cabeza y tampoco estoy muy seguro de que quiera que me chafen ningún capítulo de la historia...



Te conviertes en un caso clínico particular, tanto que se crea un síndrome con tu nombre. La dolencia consiste en que tus sentidos sobrecargan tu cerebro, así que la única terapia posible si no quieres que se produzca un colapso en breve es suprimir cuatro de tus cinco sentidos. ¿Con cuál te quedas? ¿Por qué?

El tacto. Creo que es el único con el que no me sentiría aislado de mis seres queridos, como viéndolos u oyéndolos (oliéndolos o degustándolos ni se me ha pasado por la cabeza) desde una dimensión ajena. Dar la mano a tus peques es una experiencia que no se puede igualar.

Además, podría seguir leyendo y escribiendo.



La máquina del tiempo existe, sólo se puede viajar al pasado, y el viaje es sólo de ida. ¿A qué época te gustaría viajar teniendo en cuenta que tendrás que permanecer en ella lo que te quede de vida?

Creo que no podría resistirme a visitar la Antigüedad. Sí, me tentaría un viaje al siglo XIX, pero creo que perdería ese componente de estar en un mundo totalmente distinto. Me da la impresión de que por mucha reconstrucción que hagamos, hay algo sobre la Antigüedad que se nos escapa, una extrapolación que no conseguimos afinar.



La noticia salta a todos los medios de información: no estamos solos, se ha encontrado vida inteligente en un minúsculo y lejano planeta. Por desgracia, nuestros medios son muy limitados, así que sólo se les puede hacer llegar un mensaje de menos de cien palabras, y tú eres el elegido para redactar ese mensaje…

Tened cuidado con nosotros, porque somos capaces de lo peor. Tened paciencia con nosotros, porque también somos capaces de hacer cosas fascinantes. Atreveos a soñar con nosotros. ¿Quién sabe qué demonios podríamos dar a luz?



Soy Montag, tengo la última copia de tu última publicación, Adraga, entre mis manos, y la hoguera ruge a mi lado. Convénceme en cien palabras para que no la arroje al fuego.

¡Si lo quemas, Gargang se liberará con el humo! ¿Que quién es el demonio Gargang? ¿No estás al corriente de lo que pasó tras el Día del Sol Negro, en el año 1000, cuando asomó el fin del mundo pero no llegó a consumarse? ¿No has oído hablar de los cruzados, de cómo se refugiaron en duras leyes para no volverse locos mientras intentaban mantener un remedo de civilización en un mundo en llamas poblado de diablos de toda especie? Sí, llamas, salen un huevo de llamas purificadoras y, al final, hay redenciones, aunque no para todo el mundo, claro. 

6 comentarios:

  1. Buenas preguntas, buenas respuestas.
    Sencilla conclusión: buena entrevista.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias, socio. En fin, lo importante ahora es que se me sigan ocurriendo preguntas en esa onda pero sin repetirme; cruzo los dedos...

    ResponderEliminar
  3. Originalísima entrevista. Enhorabuena a Juan Ángel y a Manuel. Cracks.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Alejandro, sobre todo después de haber padecido la segunda, jejejjee. En fin, al final lo más importante de todos es elegir buenos entrevistados, que si no, esto pierde toda la gracia. ;)

      Eliminar
  4. Flipante. Si es que cuando hay talento por las dos partes, se nota :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo más importante es elegir bien a los entrevistados, lo demás viene solo... ;)

      Eliminar

Exportar para leer en tu ebook

En BLOXP puedes exportar este blog, o parte del él, para leerlo desde tu ebook. Sólo necesitas esta dirección de RSS:

Contador de visitas

Imagen by Mateu

Visita Mi Web

La Consulta del Doctor Perring

Para enfermos de aburrimiento alérgicos a la pasta de celulosa, para exiliados de bibliotecas con tiempo pero sin estantes, para marineros de la red con tendencia a hacer parada y fonda en tabernas de relatos, para viajeros de sillón y amantes de la aventura estática, para todos ellos y para ti mismo se abre esta consulta, la del doctor Perring, enhebrador de palabras, zurcidor de conceptos y trazador de historias.


Tratamiento único y definitivo: tú pones los segundos;el que suscribe pone las letras.

laBlogoteca

Entra en LaBlogoteca a valorar este blog

Licencia de textos

Licencia de Creative Commons
Los relatos que aparecen en este blog pertenecen a Manuel Mije y tienen Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

El titular

Mi foto
Tú pones los segundos, yo pongo las letras...

Pacientes crónicos

Otras Consultas

Liebster Award

Mi facultad

Sevilla Escribe

Sevilla Escribe
Colectivo literario